jueves, 11 de agosto de 2011

Día de aeropuertos

Acabamos de llegar a Lisboa y nuestro día se puede resumir en dos palabras; aviones y aeropuertos. Salimos de Reykiavik puntuales a las 01.00 del "ya" jueves. Vuelo tranquilo de cerca de 3 horas con Icelandair hasta la capital de Dinamarca. Dadas las dos horas de diferencia entre Islandia y la parte central de Europa, llegamos a Copenhaghe a las 06.00 y el siguiente vuelo en dirección Madrid no salía hasta las 10.30. Aprovechamos para desayunar por allí y pasar las horas tirados en la sala de espera.

El vuelo a Madrid también fue tranquilo, aunque en un vuelo de SAS con un avión un poco viejo. Ya en Madrid a las 12.30, nuestro siguiente vuelo era a las 18.30 hacia Lisboa, por lo que aprovechamos para ponernos al día con prensa y revistas. El cansancio ya empezaba a pasar factura.

Último vuelo del día con Air Europa y llegada a Lisboa poco antes de las 19.00 (cambio horario allí también). Nos recogieron en el aeropuerto Nano, Bea y Toni y nos fuimos directos al hotel. Ducha reponedora y salimos a cenar todos lo justo para poder irnos a descansar.

Fin de nuestro día de viaje: GoodBye Iceland, Welcome to Lisbon!!!!!


miércoles, 10 de agosto de 2011

Reykiavik y Península de Reykjanes (Pendiente de fotos)

Llegó nuestro último día en Islandia, el día más largo, ya que el vuelo de regreso era a las 01.00, es decir, pasaríamos todo el día visitando la capital y nos iríamos a última hora para el aeropuerto.

Amanecimos después de nuestra noche de aniversario para desayunar en el hotel, desayuno que teníamos incluído. Cerca de las 12.00 hicimos el check-out y nos fuimos en dirección al centro para ver Reikiavik. Nuestra primera parada fue para ver el Sun-Craft, un monumento abstracto en forma de barco que se encuentra en el paseo que hay junto al mar. Seguidamente dejamos el coche en el centro y nos fuimos en busca de una oficina postal para enviar postales a nuestra familia y amigos.
Aprovechando el buen día que hacía, paseamos por algunas calles del centro y por Tjörnin, un lago que hay en pleno centro de la ciudad y en el que resuenan los graznidos y chillidos de más de 40 especies de aves. Después del ligero paseo nos sentamos a almorzar algo suave para seguir con nuestra última ruta.

Después del almuerzo nos dirigimos a ver Hallgrímskirkja, una inmensa iglesia de hormigón que es el edificio que más capta la atención de la capital y que es visible a unos 20 kms. En el interior hay un órgano de 5275 tubos y con aspecto de arma. Impresiona bastante. En el exterior hay una estatua del vikingo Leifur Eiríksson, el primer europeo que llegó a América y unos de los hijos del famosos Erik el Rojo.

Visto Reikiavik en una mañana (poquito lo que hemos visto), nuestra siguiente parada iba a ser el Blue Lagoon. La Laguna Azul, a unos 20 kms. de la capital y en dirección al aeropuerto es uno de los símbolos de Islandia, para lo bueno y para lo malo. En mitad de un campo de lava, aparece una especie de spa con agua azul lechosa que está a unos 38ºC. El agua proviene de la central geotérmica que hay al lado del complejo. No deja de ser "idéntico" a lo que ya habíamos hecho en Myvant o en Landmannalaugar, pero bastante más turístico. Después de unas 2 horas de relax y de embadurnarnos la cara con sílice, seguimos nuestro camino.

Antes de terminar en el aeropuerto, recorrimos la Península de Reykianes con un par de paradas en algunos puntos de interés. El primero de ellos, en el suroeste de la península, es Valahnúkur, unos campos de lava del siglo XIII en donde se encuentra el faro más antiguo de Islandia (1878), realmente es una reconstrucción, ya que el original fue destruido por un terremoto a principios del siglo XX. Desde la zona se puede ver el islote Eldey, a 14 kms. y que alberga la colonia más grande del mundo de alcatraces.

De regreso nos encontramos con una humeante zona geotérmica multicolor aprovechada por la Central Eléctrica de la zona. A menos de 20 kms. para el aeropuerto, nos quedaba ver el "Puente entre dos continentes", un puente que se extiende por un golfo lleno de arena y que separa las placas norteamericanas y europea. Buen lugar para las últimas fotos del viaje.

Dejamos el coche sobre las 20.00 y nos dirigimos al aeropuerto a esperar nuestra salida del vuelo de regreso. Llegaremos a Madrid a las 12.00, vía Copengahe y por la tarde volamos a Lisboa donde nos encontramos con la familia de María y con los que pasaremos el fin de semana largo del 15 de Agosto.

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martes, 9 de agosto de 2011

De aniversario por Islandia (pendiente de fotos)

Pues sí, hoy hace tres añitos que nos casamos... Como pasa el tiempo, si parece que fue ayer. Hoy la cabeza se llena de recuerdos, todos geniales, porque fue un día maravilloso que no olvidaremos nunca. Desde aquí quiero agradecer a todos los que nos habéis felicitado hoy, ha sido una pasada, muchas gracias.

Hoy queríamos hacer lo del paseo con perros en el glaciar Langjökull, así que después de desayunar nos hemos ido directos hacia allí, a una hora y media aproximadamente al este de Bogarnes, en dirección a Húsafell. La chica encargada nos había dicho que había tour regular cada día a las 10, las 14 y las 16, y habíamos entendido que había sitio para nosotros hoy. Pero no ha sido así. Hemos llegado con una hora de antelación y no había nadie, así que hemos estado dando una vuelta por la zona y haciendo fotos. Cuando por fin llegó el chico, nos dijo que estaban completos ¡Hasta el jueves! En fin, nos hemos quedado un poco rascados, pero bueno, es lo que tiene no haber planeado las cosas con tiempo. Lo dejaremos para el viaje por Alaska, jeje. Antes de irnos hemos ido con el jeep hasta la entrada del glaciar y hemos caminado un ratito por allí. Luego hemos cogido el camino de vuelta directos a Reykjavik.

Para esta noche, como auto-regalo de aniversario habíamos reservado el Hilton de Reykjavik. Hemos llegado a media tarde, nos hemos metido una ducha de escándalo y nos hemos ido a cenar a un sitio al ladito del hotel con muy buena fama, y que de hecho estaba bastante lleno. Hemos cenado muy bien, carne aderezada con vino argentino, de Mendoza. Una estupenda cena de aniversario, jeje.

Y luego para el hotel, a descansar y relajarnos... Mañana ya nos toca nuestro último día en Islandia. Se nos ha pasado volando, y nos ha sabido a poco, pero lo hemos disfrutado muchísimo y nos ha encantado este país. Y mañana aún quedan cositas que ver, como Reykjavik o la Laguna Azul.

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lunes, 8 de agosto de 2011

De Norte a Sur (Pendiente de fotos)

El día de hoy ha estado condicionado por querer dormir lo más cerca de Reykiavik que fuera posible. El motivo de ello es que queríamos intentar para mañana (nuestro aniversario) hacer una ruta en un glaciar sobre un trineo tirado por perros. Íbamos a dormir en Borgarnes, que está a 315 kms. de nuestro hotel. Además, queríamos ir a Husávik, que está en dirección contraria, a unos 90 kms.
Salimos a media mañana en dirección a Husávik, capital de la observación de ballenas de Islandia, un pueblo pesquero de unos 2500 habitantes. Aquí la actividad turística principal es la observación de ballenas, cosa que a nosotros no nos apetecía mucho por la idea de que no queríamos que nada "manchara" nuestra anterior visita a las ballenas en Argentina. Aún así nos acercamos a informarnos. Solo hay dos empresas que se dediquen a hacer las salidas para la observación, y las dos empresas ofrecen prácticamente lo mismo. La única diferencia que vimos fue respecto a los horarios de salida (están intercalados) y el precio (2€ de diferencia). Para los que quieran hacerla, decir que hay dos empresas que organizan las visitas y ofrecen prácticamente lo mismo y al mismo precio.









Dado que no haríamos la visita a las ballenas, aprovechamos para pasear por el pintoresco pueblo y ver su puerto, sus cafés, su iglesia y su "atípico" museo, la famosa Faloteca de Islandia, con una extensa y curiosa colección de penes. A María no le hacía mucha gracia entrar, por lo que nos conformamos con la foto de la entrada y ver el hall de entrada. No habíamos visto nada igual. Nos había levantado un día muy soleado, por lo que aprovechamos para almorzar en un Fish and Chips del muelle, en una mesa exterior a la luz de sol. Muy buen momento que pasamos en el punto más al norte el planeta que hemos estado.









Salimos de Husávik a eso de las 16.00 directos para Borgarnes, al que llegaríamos 385 kms. más tarde. Trayecto que no se nos hizo tan largos con algunas paradas para hacer fotos y una pequeña para repostar y comer beber algo. Llegamos sobre las 20.00. Borgarnes es una sencilla localidad de unos 2000 habitantes que se encuentra relativamente cerca de la capital. Nos quedamos en unas cabañas muy guapas con un pequeño restaurante del que nos aprovechamos para cenar decentemente. Hicimos algunas fotos de la puesta de sol (más allá de las 23.00) y directos para la cama después de un largo día de coche.









domingo, 7 de agosto de 2011

El noreste de Islandia (pendiente de fotos)

Hoy salimos de Eglisstaðir un poco más tarde de lo habitual, ya que ayer al final nos acostamos bastante tarde. Como anécdota comentar que ducharse con agua sulfurada es un poquito raro, no solo por el olor, también la sensación al tacto es extraña, como si el agua tuviera algo que resbalase, en fin, es difícil de explicar, jeje. Pero bueno, salir sales igual de limpita que en una ducha normal.

Nuestra primera parada del día era la cascada Dettifoss, de 44 metros, pero de un caudal enorme. De hecho, es la cascada con mayor volumen de Europa. El camino hasta allí ha sido también espectacular, con muchos campos de lava, y en general todo muy árido, casi sin zonas verdes. Así apenas hemos visto ninguna oveja!!! Eso sí, nos ha hecho un día bastante bueno, con bastante frío (unos 5 grados), pero por fin sin apenas lluvia.

La cascada nos ha encantado. El pequeño paseo que hay hasta llegar a ella permite acercarte hasta casi tocar el agua, aunque da mucho respeto y no nos hemos atrevido, pero sí que nos hemos acercado bastante. Impresionante, la verdad.

Volvimos por el mismo camino y nos dirigimos a Krafla, una región volcánica aún activa. En la guía Lonely Planet que llevamos, pone que visitar esta zona implica cierto riesgo por considerarse aún activa. Por eso, en todos los carteles de la zona te hacen mucho hincapié en que no salgas de los caminos, por lo que pueda pasar, ya que hay muchos "puntos calientes" que pueden llegar a los 100 grados.

El camino desde la carretera 1 (la principal) hasta Krafla estaba lleno de baches, aunque "accesible" a todos los coches. Lo cierto es que no hemos podido alegrarnos más de haber cogido un jeep 4x4, ya que gracias a eso hemos visto cuanto hemos querido y hemos podido meternos por todas las carreteras que nos ha apetecido con total tranquilidad (o casi total, jeje, que los ríos y las cuestas embarradas o llenas de piedruscos siempre dan cierto respeto...). Vamos, que se lo aconsejo a todo el que quiera visitar Islandia de esta manera.

En Krafla al llegar lo primero que ves es la planta de energía geotérmica de Kröflustöð. Nosotroa seguimos hasta el final del camino para ver el cráter de Stóra-Víti, que alberga un lago en su interior. Caminamos un poco alrededor del cráter, nos hicimos unas fotos y volvimos al coche para ir a la que se considera la mayor atracción, y potencialmente más peligrosa, de Krafla, el cráter Leirhnjúkur y sus solfataras. Son pozos de lodos y agua hirviendo y echando humo, lo cual no deja indiferente a nadie (al igual que su olor, claro). Después de ver los pozos fuimos por el sendero hasta el inmenso campo de lava, por el que estuvimos caminando un buen rato antes de volver de nuevo al coche. De nuevo en esta zona se recomienda no salir de los caminos marcados para (y cito textualmente) estar a salvo de la actividad volcánica, las altas temperaturas, las burbujeantes charcas de lodo y los humeantes respiraderos. Ahí queda eso.

Tal y como salimos de Krafla nos acercamos a Hverir, otra zona volcánica con lodos humeantes y un paisaje que casi parece de otro planeta. Y ya de allí nos fuimos hacia el lago Mývatn, una zona preciosa y con un paisaje muy curioso, con seudocráteres y formaciones geológicas increibles. Dimos una vuelta al lago y ya nos fuimos para los baños naturales, que era nuestro plato fuerte del día. Bañarse en las aguas geotermales es toda una experiencia: 5 grados fuera, 35 dentro (o incluso más en algunas zonas). Fue una pasada. Nos tiramos hora y media allí metidos, calentitos y la mar de a gustito, jeje.

Cuando salimos de allí nos tocaban 100 km hasta Akureyri, ya que no habíamos conseguido alojamiento más cerca. Akureyri es la segunda ciudad de Islandia, pero apenas tiene unos 20.000 habitantes. De camino hacia allí paramos para ver la cascada Goðafoss, preciosa. También la llegada a Akureyri nos encantó, ya que está metida en una lengua de agua del océano y es bastante curioso.

En Akureyri nos alojamos en el hotel Edda, y para nuestra suerte nos ha tocado en la parte nueva, por lo que estamos bastante a gusto, aunque el agua aquí también lleva azufre. Hemos cenado en un Coffee House, unos panini riquísimos y ahora toca descansar, que mañana tenemos un día duro de coche, con la visita a Husávik y el camino hasta Bogarnes.

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sábado, 6 de agosto de 2011

La zona este (Pendiente de fotos)

Esta mañana estuvimos dudando si acercarnos más a la zona del campo de hielo Vatnajökull, al refugio Jöklasel, de donde salen las excursiones en moto de nieve, a ver si podíamos cuadrar con alguna. Pero al final hemos decidido que no, ya que lo más probable es que no pudiéramos hacer la excursión, y darnos la paliza de los 55 km para atrás más los 16 por una carretera casi vertical y bastante peligrosa, pues como que no nos compensaba. Así que decidimos continuar nuestro camino hacia Eglisstaðir, con tranquilidad para poder parar donde nos fuera apeteciendo.









Y eso fue lo que hicimos. Paramos en varios miradores, para admirar las últimas vistas del glaciar. También paramos a ver unos caballos, animales bastante comunes en todos los paisajes de esta isla. Aunque los más comunes sin lugar a dudas son las ovejas. Están por todas partes, desde los riscos más altos a las playitas más escondidas entre acantilados. Hay verde por todas partes, o casi, y las ves siempre comiendo o durmiendo, jeje. Eso sí, son un tipo de oveja muy particular, con un morro alargado que hace que parezcan perros, o casi lobos. Muy curiosas, la verdad.

De nuevo como ayer, conforme fuimos avanzando hacia el este, el paisaje empezó a cambiar, y ya no había tanto verde, sino que encontrábamos zonas muy áridas: los sandar. Son restos arrastrados por los glaciares y dan lugar a explanadas desérticas que contrastan con las llanuras verdes.









Hicimos una paradita en Djúpivogur para comer algo, un pueblito costero de 360 habitantes, tan mono y pequeñín como casi todos los que hemos ido viendo en este viaje. Este en concreto es el puerto más antiguo de los fiordos del este, que justo comienzan aquí. Comimos paninis y waffles en el Langabuð café y proseguimos el viaje, admirando los fiordos del este, hasta que llegó el desvío a Eglisstaðir por la carretera 1, que fue el que cogimos, y que es una carretera de interior. Pero aún así fue también preciosa, y pudimos admirar una cascada que nos encantó y donde estuvimos bastante rato sacando fotos. Las cascadas están siendo otra constante en nuestro viaje y yo no me canso nunca de ellas, me encantan.









Llegamos al hotel de Eglisstaðir a media tarde, el hotel Edda Eglisstaðir. Los hoteles Edda solo funcionan en verano ya que el resto del año son residencias de estudiantes. No se les puede pedir mucho pero bueno, este no estaba mal. La verdad es que en general el alojamiento está siendo caro para lo que ofrecen pero bueno, supongo que será cosa del "last minute" que está siendo la tónica habitual de este viaje, jeje. Estuvimos un rato buscando los alojamientos de mañana y pasado y a eso de las 18h salimos de nuevo. Lo bueno de que los días sean tan largos aquí es que puedes hacer cosas hasta muy tarde, por lo que aprovechas muchísimo los días, aunque también es agotador, jeje.

Decidimos ir a Borgarfjörður Eystri, el pueblo más al norte de los fiordos del este, donde hay una colonia inmensa de frailecillos, unas aves muy curiosas, características de este país, y que aún no habíamos logrado ver. El camino fue precioso, entre acantilados y con brumas continuas. Y el pueblito no nos defraudó. Nos acercamos al islote de Hafnarhólmi y allí pudimos ver muchísimos frailecillos, a los que hicimos un montón de fotos. Me encantaron estos animalitos.









Y ya de allí volvimos al hotel, haciendo una paradita en la gasolinera N1 para comprar la cena, unos sandwiches, papas, un plátano y coca cola light. Lo que se considera la base de una dieta equilibrada, jeje. La verdad es que en este viaje estamos comiendo regular, pero es lo que os toca si queremos hacer tantas cosas.

Un detalle a comentar del hotel es que el agua de los grifos lleva bastante azufre, por la cercanía de las zonas volcánicas, por lo que el olor de nuestro baño se asemeja mucho al que hemos "sufrido" en dichas zonas. Al parecer esto va a ser bastante habitual en lo que nos queda de viaje por el norte de la isla. Ya os iremos contando si logramos acostumbrarnos o no, jeje.


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viernes, 5 de agosto de 2011

Del Laki a la Laguna de Jökulsárlón (Pendiente de fotos)

El pueblo este de nombre impronunciable donde hemos pasado la noche (Kirkjubæjarklaustur) se llama Klaustur para los islandenses y tiene unos 120 habitantes. Klaustur se encuentra relativamente cerca del volcán Laki y fue devastado durante las erupciones de dicho volcán a finales del siglo XVIII. El campo de lava de Eldhraun tiene un promedio de 12 m. de espesor y contiene unos 12 kms. cúbicos de lava cubriendo una zona de 565 kms. cuadrados que hacen que sea el mayor flujo de lava registrado procedente de una sola erupción.

Pues esa iba a ser nuestra primera parada del día, el monte Laki. Retrocedemos un poco desde Klaustur en dirección a Vik y tomamos la F206, una carretera de montaña de unos 55 kms. que nos llevaría hasta la misma falda del volcán. El camino fue muy divertido, con charcos, ríos, barro y lo pasamos genial, claro que el coche ayuda. En mitad del camino, a unos 26 kms. del inicio encontramos una cascada que nos gustó mucho y de la que hicimos algunas fotos. La cascada de llama Fagrifoss (Cascadas hermosas) y la forman varios riachuelos que derraman su flujo sobre una inmensa roca negra.









Después de la parada seguimos el camino hasta el Laki. En 1783 se abrieron muchísimas fallas formando unos 135 cráteres que empezaron a expulsar roca fundida hasta una altura de 1 km. Duraron 8 meses y la lava cubrió una zona de 500 kms. cuadrados, sepultando 50 granjas de la zona. También fue devastador la cantidad de cenizas y ácido sulfúrico que brotaron de las grietas haciendo que se cubriera el sol, muriera la hierba, el ganado y una quinta parte de la población del país. Llegamos a la zona a eso de las 14.00 e hicimos un par de pateos (cortitos) marcados para ver toda la zona.









Partimos en dirección de vuelta después de una hora y pico en Laki. Deshicimos el camino hecho por la mañana y pillamos de nuevo la carretera 1 en dirección a Hofn que sería el lugar de pernocta. Durante el camino teníamos dos paradas pendientes, Skaftafell y Jökulsárlón.

Skaftafell forma parte del Parque Nacional Vatnajökull y abarca una impresionante serie de picos y de glaciares. Es una zona con mucho movimiento, ya que tiene zona de acampada y parece que es una zona con mucha reputación entre los amantes del aire libre. Desde el parking y Centro de Visitantes, nosotros seguimos un camino a pie marcado que nos llevaba a los pies del glaciar. Es curioso que no había parado de llover durante todo el día excepto en nuestro momentos de pateos, tanto en Laki como aquí a pies del glaciar.









De vuelta al coche y unos kilómetros más al este nos encontramos con Jökulsárlón, en cuya laguna una multitud de icebergs van a la deriva. Los icebergs se desprenden de Breióamerkurjökull, un ramal de Vatnajökull, se estrellan contra el agua y viajan hacia el mar. Pueden pasar hasta 5 años flotando en la laguna hasta que se deshacen completamente. La zona también ha sido escenario de cine, "Lara Croft. Tomb Raider" y "Muere otro día" tienen escenas en Jökulsárlón.